11.07.2017 |

Del "ojímetro" al avance sistematizado

La FIUM recibió al Arquitecto Jorge García Leache, referente de Encofrados Alsina en España y Uruguay. Habló de las tendencias y mejores prácticas en la industria de encofrados.

La Facultad de Ingeniería de la UM (FIUM) realizó una jornada abierta a alumnos y graduados de la carrera de Ingeniería Civil, con la ponencia del Arq. Jorge García Leache, experto en el proceso de encofrados de edificios. García Leache cuenta con una trayectoria de más de cuarenta años de experiencia en el mundo de la arquitectura y construcción. Los últimos veinticinco años ha estado al frente del Departamento Técnico y el Departamento de Formación de Encofrados Alsina

A continuación, ofrecemos una breve entrevista que resume aspectos clave de la charla que ofreció los primeros días de julio en la UM.  

¿Cómo define usted el negocio y proceso del encofrado de edificios hoy en Uruguay?

Tras una semana visitando diferentes obras y conversando con diferentes constructoras en Uruguay, os podría decir que si bien es real que las estructuras tienen algunas complejidades de ejecución que en otros países uno no se los encuentra, y que enlentece los tiempos de ejecución (por ejemplo, que las instalaciones vayan dentro de los forjados, vigas de cuelgue, etc.), mi sensación es que, en muchas ocasiones, no se hace un uso óptimo de los sistemas de encofrado. La tecnología está en el mercado, pero realmente la utilización de la misma no es la óptima. La productividad de las obras no depende sólo de tener dicha tecnología, y menos aún reaccionar agregando cantidad, sino fundamentalmente del uso que uno haga de la tecnología. Para esto, es fundamental un trabajo en conjunto entre las diferentes partes del proceso, y eso es lo que hemos estado intentando hacer notar durante mi visita; provocando un acercamiento entre el proveedor de encofrado, la constructora y los calculistas responsables.

Por otro lado, me ha llamado mucho la atención la poca realización de cálculos durante el proceso de ejecución y como muchas cosas se reconoce que se hacen sin un cálculo detrás, o “a ojímetro”, como solían decime en las reuniones.

Según estos delineamientos o características del encofrado que se practican hoy en Uruguay, ¿qué aspectos son clave para que el estudiante y el profesional de la Ingeniería Civil tenga una formación sólida y de carácter innovador?

La formación pasa por tener una visión completa de todos los diferentes sistemas de encofrados que hay, para buscar el óptimo de utilización en cada caso, pasando de los sistemas más tradicionales de madera, a sistemas más industrializados. Tomar consciencia de la necesidad de hacer una mejor planificación de las obras, para evitar disfunciones, sobrecostes de materiales y tener procesos constructivos más óptimos, con menor plazo de ejecución. Estamos hablando de la utilización de la tecnología para construir más industrializadamente, pero lo que está faltando es industrializar los procedimientos en consecuencia. En la misma línea que lo comentado anteriormente, no se trata de que el profesional tenga que ser un especialista de todos los sistemas de encofrados, pero sí que maneje los aspectos básicos para poder hablar un “mismo idioma”, y en paralelo dejarse asesorar y apoyarse por las empresas que son las especialistas en el tema.

¿Cómo valora la reacción de la audiencia durante su charla en la UM?

Muy receptiva y participativa, con un enfoque práctico de utilización. Una vez finalizada la charla se generó un pequeño debate con algunos de los participantes, que se extendió más de media hora tras finalizada la charla, lo que demuestra que realmente hay personas muy interesadas en profundizar sobre estos temas.