31.03.2017 |

El primer día de la primera generación

Hoy se cumplen 20 años del primer día de clases de la FIUM. Lucía Diéguez formó parte de la primera generación. En esta entrevista relata sus recuerdos de esos años

31 de marzo de 1997. Doce audaces bachilleres decidieron formar parte de la primera generación de Ingeniería de la UM y acudieron a su primer día de clases. Nueve de ellos optaron por Ingeniería Industrial y los otros tres, por Ingeniería Civil.

Lucía Diéguez fue parte de ese primer grupo. Actualmente trabaja en BRF (Brasil Foods), una empresa multinacional de origen brasilero que cuenta con más de 140 mil empleados y sede en varias partes del mundo. Veinte años después de aquel primer día de clases, Lucía relató sus años universitarios en la Facultad de Ingeniería de la UM (FIUM). En la foto de la portada, es la chica de la izquierda. 

¿Qué recuerdos guardás de tu paso por la universidad?

Los mejores recuerdos. Primer día de clases, en la sede de Prudencio de Pena junto con las demás carreras… Yo venía del Interior, con una base académica bastante baja. En el examen de inscripción casi infarto. Cuando vi las preguntas pensé “Esto no es para mí”, me paré, se lo dejé a Manuel (Vega) y él vio que no había completado prácticamente nada, me miró y me dijo: “Sentate a razonar por favor”. Esto me ha servido muchísimo a lo largo de mi vida profesional: muchas veces cuando veo un problema, que inicialmente pienso que me excede, lo empiezo a “razonar” hasta que se vuelve realizable.

Éramos pocos. El primer año teníamos clases los sábados… Siempre frente a nuestro planteo de tener más carga horaria entre semana y no tener clases los sábados, iba la siguiente respuesta: “Los ingenieros en las plantas trabajan los sábados y feriados”. La planificación y diseño de la carrera tenía una impronta muy fuerte de Manuel, y realmente mucha, pero mucha, dedicación de él.

Sobre Manuel, quien nos trataba como hijos, hoy a la distancia pienso como copábamos su oficina para plantearle cosas como si fuésemos dueños de la universidad, cuestionando métodos, programas, hasta horarios. También recuerdo circular por los pasillos a Pablo Ortega, sentarse a estudiar con nosotros, dándonos consejos profesionales o de vida. Manuel y Pablo esos años estaban en todo, no había detalle que dejaran libre. Recuerdo la frase de Manuel: “Ser los primeros tiene sus ventajas y sus desventajas”.

El equipo académico también era excelente. Lo mismo el sistema de tutoría. Supongo que seguirá mi tutor: Carlos Brun. Recuerdo que sus clases me hicieron dudar sobre cambiarme a Ingeniería Civil, porque me encantaban.

En mi generación empezamos tres chicas y terminé sola. Nunca me sentí ni me hicieron sentir diferente. Me divertí mucho durante la carrera y, por otro lado, realmente nos moríamos estudiando. Éramos un grupo muy lindo, y nos mantuvimos juntos hasta el final.

¿Por qué elegiste estudiar Ingeniería en la UM?

A la UM llegue por mi padre. Él estaba haciendo un PAD en el IAE en Bs. As. y conoció durante ese período a Claudio Ruibal. Esa iba a ser la primera generación de Ingeniería y, junto con Manuel, Claudio era el promotor de esta carrera, así que mi padre me llevó a conocer la universidad.

¿Cómo surgió tu pasión por la Ingeniería Industrial?

Yo no tenía una vocación marcada, sí sabía que lo mío no eran las letras. Me acuerdo el consejo que me dio Claudio en ese momento: “Ingeniería Industrial es la puerta a cualquier carrera profesional, es un modo de pensar, es una herramienta para formar”. A medida que comencé a avanzar en la carrera me convencí de que realmente era correcta la visión de Claudio: era una herramienta más allá de lo técnico.

Hoy en mi carrera profesional pasé prácticamente por todas las áreas dentro de una compañía (menos legales). Ingeniería Industrial es un modo de pensar, siempre por procesos y optimizando recursos. No importa donde estés desarrollándote o en qué área, es como un desarrollo del sentido común que te da una fuerte ventaja competitiva en tu vida profesional.

¿Qué herramientas te brindó la UM para poder desarrollarte profesionalmente?

En Brasil Foods trabajé en operaciones, ligada a procesos de plantas industriales, en planeamiento de la producción, planeamiento comercial y actualmente soy gerente de Unidad de Negocio, en donde manejo carne bovina a nivel mundial.

Después de egresar, hice el MBA en el IEEM, y completé algunos puntos para poder desarrollarme en cualquier parte de una empresa. Nuevamente repito que creo que el desarrollo del sentido común y de la forma de pensar de nuestra carrera es clave y es una diferencia que nos da una gran ventaja competitiva. La forma de enseñanza de la UM es práctica, es fácil insertarse en  la vida profesional, no hay un gran despegue después de facultad, no sos un bicho de laboratorio, sos una persona formada y preparada para salir a trabajar.